12 de marzo de 2010

Al escritor que tanto me hizo soñar...

"En teniendo con qué alimentarnos y con qué cubrirnos, estemos con eso contentos. Los que quieren enriquecerse caen en tentaciones, en lazos y en muchas codicias locas y perniciosas que hunden a los hombres en la perdición y en la ruina, porque la raíz de todos los males es la avaricia, y por eso mismo me será muy dificil perdonarte, cariño, por muchos años que viva, el que me quitaste el capricho de un coche. Comprendo que a poco de casarnos eso era un lujo, pero hoy un seiscientos lo tiene todo el mundo, Mario, hasta las porteras si me apuras, que a la vista está. Nunca lo entenderás, pero a una mujer, no se como decirte, le humilla que todas sus amigas vayan en coche y ella a patita, que, te digo la verdad, pero cada vez que Esther o Valentina o el mismo Crescente, el ultramarinero, me hablaban de su excursión del domingo me enfermaba, palabra."

Cinco horas con Mario, Miguel Delibes.

1 comentario:

Unknown dijo...

Símplemente maravilloso.