18 de agosto de 2009

La mujer que nunca pisó un Mercadona

A los cincuenta años hay muchas cosas que ya dan igual y otras que importan más que nunca. Siempre se puede echar la vista atrás y hacer balance de lo que somos, de lo que fuimos y, tal vez, de lo que nunca seremos.

Me gustan los índices, subrayar las palabras importantes pero también las páginas en libertad. Aunque, a veces, me pierdo y reaparezco tiempo después mirando el cuadro de las dos Dj´s que se besan o las flores rojas que caen sin deber.

Y entre batallas, momentazos, laberintos, vino blanco, besos, libros, amigos y paisajes... pasa la vida con curiosidad...

O sin ella...

Renunció a pisar un Mercadona por muchas cosas. Se dio cuenta de que aprendió a vivir antes de que existiera, de que el mercado era parte de su vida, de que la vida había que vivirla en cada gesto y de que cada anhelo y cada suspiro no podían tener mejor marca que las propias manos y la historia de sus surcos...

Era la mujer más libre del pueblo pero no lo sabía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo vas a tener que explicar, ya verás...

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=kQnc-0B_Au0&NR=1