24 de marzo de 2009

Las páginas que no escribiré

Hay una idea que ronda mi cabeza desde hace algunas semanas aunque, tal vez, lleve escondida en algún lugar de esta existencia mía bastante más.

Generalmente, solemos hablar de sueños por cumplir, de metas por alcanzar y un sinfín de hipóteticas situaciones que son más un anhelo que un camino definido de objetivos claros y sensaciones precisas. Uno puede levantarse un día y pensar qué espera de esas 24 horas, o puede ir en el autobús una tarde y aclarar su futuro para los próximos años.

Pero, ¿qué ocurre cuando lo imaginable es justo lo contrario?

No hablo de miedo. No hablo de tristeza. Sólo tengo curiosidad, como siempre. La vida puede ser corta o larga y la clave no siempre es la duración, a veces, prima la intensidad. Pero, ¿sería capaz de escribir hoy en un papel las cosas que nunca haré en esta vida?

De momento se me ocurren unas cuantas, unas más disparatadas que otras y, quizás, las más inesperadas sean las más cotidianas.

Por cierto, me siento libre.

2 comentarios:

Beatriz del Hoyo dijo...

Hemos hecho ya unas cuantas cosillas; pero aún nos quedan muchas más por vivir y disfrutar. Espero que durante nuestra larga e intensa vida... podamos cumplir nuestros sueños, y que nuestros caminos se crucen en innumerables ocasiones.

Yo estoy empezando a sentirme libre.

Un beso.

Bea

Anónimo dijo...

Tal vez puedas escribir algunas cosas que nunca harás. En mi caso es así, creo que apenas son dos o tres, pero supuestamente ya es algo menos que podré lograr/hacer/vivir/...

A pesar de ello me siento libre, ninguno de mis sueños tiene fecha de caducidad.