Cerca de Elche (Alicante) existe un montículo que los árabes llamaron Alcudia. Se sabe que fue un asentamiento íbero y que los romanos llamaron Illici Augusta Colonia Julia, que luego fue arabizado por el sonido elche. En este montículo o alcudia es donde se encontró la Dama de Elche.
Fue encontrada el 4 de agosto de 1897. Según la leyenda local, Manuel Campello Esclápez, Manolico, un chico de 14 años y que ayudaba en las tareas, fue el descubridor. Usando el pico de Antonio Maciá, y aprovechando un descanso de los jornaleros, empezó a excavar.
Los obreros agrícolas del doctor Campello de Elche se hallaban tomando su almuerzo, mientras el joven Manolico seguía en el terraplén del montículo de La Alcudia. En un golpe de azadón se dio cuenta de que topaba con algo duro que no era tierra (se puede ver aun la marca del azadón). Llamó a los hombres y entre todos empezaron a escarbar la arena. Así fue cómo apareció el busto de la Dama de Elche. Desde ese momento fue bautizada por Manolico como Reina Mora.
El lugar donde se descubrió el busto de la Dama es hoy un extenso yacimiento arqueológico donde se han ido descubriendo a lo largo de los años numerosas piezas de mucho valor, iberas y romanas, testimonios de aquellas civilizaciones.
En Elche todo el mundo conocía el hallazgo y era motivo de conversación. Los amigos de la familia iban a visitarla a la casa pero las demás personas no podían hacer lo mismo, así que en un arranque de generosidad, la Dama (la reina mora) fue expuesta en el balcón para que la viera y contemplara todo el mundo.
Tras fracasar las gestiones con el Museo Arqueológico en Madrid, fue vendida por 4.000 francos al Museo del Louvre de París. Así, el 30 de agosto de 1897 salía rumbo a París la reina mora. Durante 40 años la Dama de Elche fue expuesta en el Louvre. Pero tras el comienzo de la IIGM en 1939 y como medida de precaución, fue trasladada al castillo de Montauban, cerca de Toulouse. A partir de 1941 y tras las gestiones de los gobiernos de España y Francia, en el cual hubo canje de obras, la Dama regresó a España. Una vez en la capital española, el busto fue instalado en el Museo del Prado. Treinta años más tarde la trasladaron al Museo Arqueológico donde reside en la actualidad. En 1965 la Dama de Elche volvió a tierras ilicitanas con motivo del séptimo centenario del Misterio de Elche (hoy Patrimonio de la Humanidad, junto con el Palmeral de Elche).
Más tarde, la Ministra de Cultura, Carmen Calvo, hizo pública el día 19 de enero de 2006 la decisión de ceder temporalmente la Dama a su ciudad de origen. Desde este momento se inició un proceso que culminó el 18 de mayo de 2006, en que la Dama de Elche presidió la inauguración del Museo Arqueológico y de Historia de Elche (en el Palacio de Altamira) y la exposición "De Ilici a Elx, 2500 años de historia" que tuvo lugar en distintas sedes de la ciudad.
Quizás, haya llegado el momento de que el pueblo de Elche tenga por fin y para siempre a su Dama, a su reina mora o diosa íbera, entre ellos. La Dama es un tesoro, pero también lo es ver cómo el pueblo se une en torno a la historia y la cultura. Elche es un lugar especial por muchos motivos que requerirían páginas y páginas, sustituibles mejor por un paseo por sus calles y un acercamiento a sus gentes.
(Las fotos proceden de la página web oficial de la ciudad de Elche)




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