5 de diciembre de 2007

Ya queda poco para sentir el mar


Mañana a estas horas ya estaré muy cerca del mar, de esa humedad propia de mi pueblo y de ese viento de levante del que ya hablé antes que tanto añoro en ocasiones.

Este mes ha sido complicado porque he tenido muchas horas de clase y multitud de cosas que hacer. He asistido al curso de Seguridad y Cooperación en el Mediterráneo. Me ha parecido muy interesante pero lo que más me ha gustado ha sido la experiencia de los simuladores políticos, algo que no solemos hacer en la carrera. La verdad es que me siento bien porque creo que he cumplido con lo que me había propuesto. Pero es ahora, cuando de verdad necesito estar en mi casa, al menos, unos días. Es curioso como aunque tengamos muchos sueños de libertad, de independencia y de crecimiento personal, siempre hay lugares del pasado que nos sirven de refugio. Para mí son lugares de paz, de reflexión.

A mí me gusta la playa pero, sobre todo, me gusta el mar. Mirar al horizonte, con la brisa acariciándote, es uno de los pequeños placeres de lo cotidiano. Me reencuentro con una parte de mí que siempre puedo redescubrir. Quizás, vivimos en una cultura de la obsolescencia temprana y nos olvidamos, o me olvido, de que la felicidad está en las pequeñas cosas del día a día. Está en nosotros mismos.

1 comentario:

Beatriz del Hoyo dijo...

Hola; ya estarás disfrutando del mar... ese mar que tanto amas. Espero que tengas unos felices días de descanso; pero no olvides que aquí, lejos del mar, te espera una mejor amiga que te quiere con locura. Un beso y un abrazo. Bea.