8 de noviembre de 2007

RESÚMENES DE LAS LECTURAS

1. GINO LONGO: “CARACTERÍSTICAS DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO” Y ROBERTO CARBALLO: “NOTA CRÍTICA A LA LECTURA Nº1”.

¿Qué es ciencia?
Según Schumpeter, es ciencia cualquier tipo de conocimiento que haya sido objeto de esfuerzos conscientes para perfeccionarlo. Estos esfuerzos producen hábitos mentales (métodos o técnicas) y un dominio de los hechos descubiertos por esas técnicas.

Esta definición ha sido criticada en diferentes sentidos. Primero, acusa metodológicamente la influencia de Mach y Avenarius, refugiándose en el puro empirismo, y en las restantes cuestiones en el dualismo de tipo neokantiano. Según esto, podremos hacer uso de su pensamiento mientras permanezcamos en un terreno estrictamente empírico. Segundo, es una concepción básicamente ideológica con una visión metodológica positivista y formal para conocer. Pero, su virtud es ser una definición abierta que remarca la consciencia y la sistemática como notas características de la actividad científica. Aunque no logra superar la afirmación de la ciencia como equivalente al progreso.

Así pues, hay que profundizar en el concepto de ciencia a partir de lo que entendemos por conocimiento. Éste consta de tres aspectos fundamentales:

1) Debe proporcionar una descripción de esta realidad. La ciencia no puede ser un conjunto de definiciones sino que tiene que explicar la realidad, mostrando la necesidad de los objetos.
2) El conocimiento científico no puede conformarse con una explicación cualquiera de la realidad, sino que ha de ser explicada a partir de ella misma, sin introducir elementos que le sean extraños. Más que explicar el mundo, debe comprenderlo. Así pues, el conocimiento científico explica el mundo real en los siguientes pasos:
- primero, atribuyendo a los fenómenos causas y relaciones fantásticas
- pasando a hipotetizar causas y relaciones reales
- llegando a conocer las relaciones objetivas que se establecen entre los fenómenos de la realidad
A esto hay que añadir que la etapa histórica en que predomina la ciencia como forma de saber, es no sólo objetiva, sino también la última fase. El requisito de explicar la realidad partiendo de ella misma se presenta como común a todas las ciencias. Su aplicación a todos los fenómenos de la realidad conduce al materialismo filosófico. Sin embargo, rechazar toda subjetividad en la ciencia es difícil de entender: si no es posible delimitar la realidad objeto de estudio y nos movemos sólo en postulados, hipótesis, axiomas y premisas, ¿cómo es posible conocer?
3) El conocimiento científico es únicamente una parte de la actividad humana, por ello, nunca puede ser un fin en sí mismo. De ahí que el hombre desee conocer el mundo para poder modificarlo de acuerdo a sus intereses.

Por otra parte, el pensamiento y la acción están ligados a través de la cognición: el conocimiento, que conduce a la cognición, es premisa de la acción, mientras que la acción es el fin último del conocimiento. Si conocemos la realidad, surgirán instrumentos técnicos que nos permitirán modificarla, mientras que los refinamientos técnicos serán inútiles si no hay cognición.
Rel. ciencia y praxis: actividad cognoscitiva> cognición e interpretación de la realidad> praxis destinada a modificar tal realidad.

Igualmente, se afirma que la praxis ha de ser una acción colectiva y la investigación ha de tener carácter individual. Pero ambos son fenómenos sociales porque no existen al margen de la sociedad humana.

En la misma línea, se añade que las modalidades de desarrollo de la acción no coinciden con las de pensamiento. Se podrá ser un hombre de ciencia o de acción pero no ambas cosas a un tiempo. Esto ha sido muy criticado porque se obvia que la ciencia es una praxis y que la práctica actúa sobre la base de su propio conocimiento.

2. MANUEL SACRISTÁN: “QUÉ ES UNA CONCEPCIÓN DEL MUNDO”

¿Qué es una concepción del mundo?
Una concepción del mundo no es un saber, sino una serie de principios que dan razón de la conducta de un sujeto. Esos principios están explícitos en la cultura de la sociedad en que vive y esa cultura contiene un conjunto de afirmaciones sobre la naturaleza del mundo físico y de la vida. Pero, la existencia de una formulación explícita de la concepción del mundo en la cultura no permite averiguar cuál es realmente la concepción del mundo activa en esa sociedad y a que no es un reflejo mecánico.

Para estudiar las relaciones entre concepción del mundo y ciencia positiva hay que atender a los aspectos formales de ambas. Asimismo, las concepciones del mundo suelen presentar unas pautas muy concentradas y conscientes (en forma de credo religioso-moral o de sistema filosófico). La filosofía sistemática vio cómo le arrebataban un campo temático tras otro por las ciencias positivas e intentó salvar su sustantividad con supuestas verdades superiores a las de toda ciencia. Su pretensión de ser un saber con la misma positividad que la ciencia fracasó a mediados del siglo XX. La causa principal del fracaso es la constitución del conocimiento científico-positivo durante la Edad Moderna, caracterizado por la intersubjetividad y por posibilitar previsiones exactas. De este modo, es necesario que las concepciones del mundo carezcan de esos dos rasgos del conocimiento positivo, así como de la verificación y la argumentación analítica.

Lo anterior no quiere decir que el conocimiento positivo no abone una determinada concepción del mundo más que otra. Así, una concepción del mundo que tome a la ciencia como único cuerpo de conocimiento real está por delante y por detrás de la investigación positiva: intentará construirse de acuerdo con la marcha y los resultados de la investigación positiva y la concepción del mundo motivará la investigación positiva misma.

Cuando la ciencia se mece en la ilusión de no tener nada que ver con ninguna concepción del mundo, el científico corre el riesgo de someterse inconscientemente a la concepción del mundo vigente en su sociedad, más peligrosa por no reconocida.

La concepción marxista del mundo:
La concepción materialista y dialéctica del mundo aspira a terminar con la obnubilación de la consciencia, es decir, con factores no reconocidos de la conducta humana. Es una concepción del mundo explícita pero no puede considerar sus elementos explícitos como un sistema de saber superior al positivo.

Engels supone la concepción de lo filosófico no como un sistema superior a la ciencia, sino como un nivel del pensamiento científico: el de la inspiración del propio investigar y de la reflexión sobre su marcha y sus resultados. De aquí se extrae que no hay conocimiento por encima del positivo, que esa concepción del mundo no puede querer más que explicitar la motivación de la ciencia misma y que la explicación de los fenómenos debe buscarse en el mundo y no en instancias ajenas o superiores a él. En este inmanentismo se basa la concepción marxista del mundo, al igual que en el materialismo y en la dialéctica.

El materialismo se realiza con un método analítico-reductivo: se eliminan factores irracionales en la explicación del mundo a través de una reducción analítica de las formaciones complejas y cualitativamente determinadas a factores menos complejos y más homogéneos. Se obvia el contenido cualitativo para limitarse al cuantitativo. El éxito de este análisis reductivo se descompone en dos partes. Por un lado, la reducción a nociones más elementales permite penetrar eficazmente en la realidad planteando preguntas muy exactas. Por otro lado, se posibilita a la larga la formación de conceptos más adecuados. Con la generalización en leyes, ese conocimiento se pierde una parte de lo concreto: la parte decisiva para la individualización de los objetos.

Los “todos” concretos y complejos no aparecen en el universo del discurso de la ciencia positiva y el campo o ámbito de relevancia del pensamiento dialéctico es precisamente el de las totalidades concretas. Así, la concepción del mundo tiene por fuerza que dar de sí una determinada comprensión de las totalidades concretas.

En resumen, el análisis marxista se propone entender la individual situación concreta sin postular más componentes de la misma que los resultantes de la abstracción y el análisis reductivo científico.

3. GINO LONGO: “EL MECANISMO DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA”

¿Cómo se desarrolla la investigación?
1. El conocimiento se inicia a partir de la observación de los hechos, que ya es en sí misma un principio de análisis pues lleva consigo selección, comparaciones, deducciones, etc. Pero, la tarea de la investigación científica no consiste en registrar y coleccionar hechos, sino en descubrir la verdadera esencia de los fenómenos tras su apariencia, en descubrir las relaciones que los unen entre sí y en evidenciar los aspectos más significativos.
2. La segunda etapa consiste en formular una hipótesis que explique el conjunto de los hechos de forma lógica y coherente. Hay que tener en cuenta la fantasía como capacidad del pensamiento para crear mentalmente imágenes subjetivas distintas de aquellas observadas en la realidad, para conocerla y modificarla.
- conocerla: se formulan hipótesis que luego se comprobarán de acuerdo a los hechos
- modificarla: se crea la imagen mental de lo que no es, pero que se quiere alcanzar.
La fantasía se completa con la intuición ya que el genio aislado, no llega muy lejos y hay que someterlo a la disciplina del pensamiento lógico.
3. La tercera etapa consiste en comprobar rigurosamente que las hipótesis formuladas corresponden a la realidad de los hechos, ampliando si es necesario el campo de observación a nuevos fenómenos, profundizando en los hechos ya conocidos y controlando las conclusiones del investigador. Asimismo, la mayor o menor correspondencia de los hechos reales con las teorías formuladas es el único criterio para comprobar la verosimilitud de una hipótesis.
4. La cuarta etapa consiste en modificar o sustituir las hipótesis anteriormente formuladas con los resultados de la comprobación realizada anteriormente. Así pues, el trabajo analítico consiste en dos cosas. La primera es la fijación de los elementos en conceptos precisos. La segunda es buscar más datos empíricos con los que contrastar los hechos inicialmente percibidos.

Sin embargo, la ciencia nunca puede reducirse a la pura teoría abstracta, ni a la pura investigación empírica. Ambos elementos han de utilizarse en el momento oportuno. De este modo, hacer ciencia supone crear hipótesis y someterlas a una verificación experimental. El hecho de dedicarse a una investigación concreta presupone ya un cierto interés teórico: que inicia la verdadera investigación, consciente y razonada. En la misma línea, el investigador utiliza: aparte de sus descubrimientos, los hechos descubiertos, observados y analizados por otros y las hipótesis formuladas por otros investigadores. De esta forma, se enriquece la comprensión de la realidad.

De todas estas características del proceso de conocimiento se derivan dos consecuencias importantes:
1) La condición esencial para poder utilizar los resultados de las investigaciones hechas por otros es que por nuestra parte hayamos iniciado ya una elaboración propia. Se cubre la falta de visión con pensamientos ajenos y, de ahí, la importancia de aprender a aprender y de enseñar a aprender.
2) No sólo las concepciones y las ideas evolucionan, también los conceptos que las expresan. Por ello, es imprescindible desarrollar nuestro propio sistema de conceptos en lugar de hacerlo sólo para un concepto.

Conclusiones:
- Toda ciencia tiene un objeto de investigación concreto.
- Toda ciencia utiliza un determinado método de investigación.
- Al aplicar un determinado método, se constituye una determinada visión científica de la realidad.

Puede afirmarse que, mediante sucesivas investigaciones, la visión de la realidad que ofrece la ciencia se enriquece, se amplía y se hace más profunda. Así, esta visión de la realidad que ofrece la ciencia está formada por dos elementos:
- los hechos y relaciones comprobados científicamente
- los hechos y relaciones deducidos lógicamente

Resumiendo, el objeto de la ciencia es proporcionar una visión de la realidad cada vez más exacta y el aspecto esencial de toda ciencia es su método de investigación.

4. ROBERTO CARBALLO: “CIENCIA Y MÉTODO”

Significado de la Ciencia:
La pregunta ¿cuál es el objetivo y el significado de la ciencia? recibe respuestas distintas en diferentes épocas y de diversos grupos de personas. Así, la ciencia es una actividad humana y social que permite al hombre acercarse al conocimiento de sus límites. Sin embargo, ha desarrollado un sentimiento prepotente de fe en las realizaciones humanas, en forma de culto cuasi-religioso. Si bien, su objeto y su método están basados en el más acendrado de los relativismos, la ciencia se utiliza hoy como un instrumento de dominación social, al servicio del poder de una minoría. Hay un sentimiento reaccionario al cambio de paradigma y la ciencia, a veces, resulta incomprensible.

Ciencia y Progreso:
Tomando su metodología en constante reestructuración, la ciencia pretende explicar la naturaleza con el objetivo último de servir de base para la acción progresiva que conduzca al hombre al ideal de libertad. Asimismo, los criterios de demarcación que defienden autores como Popper o Longo, conducen a formas dogmáticas de concepción de la ciencia. Por ello, habría que incidir en las notas de consciencia, sistematización y autolimitación para alcanzar el objetivo de explicar la naturaleza. Así, podremos decir que no existen ciencias sino teorías científicas que constituyen una totalidad que es la ciencia en cada momento histórico.

Ciencia y Concepción del mundo:
Puede aceptarse que una concepción del mundo no es un saber en el sentido en que lo es la ciencia positiva. Consecuentemente, la disección y separación entre concepción del mundo como un no-saber y ciencia como conocimiento, es más un esfuerzo analítico y teórico que un problema real. Por tanto, el objetivo final de la ciencia también constituye una concepción del mundo y de ahí se desprende el incuestionable papel que juega la ideología en el método científico. Por otra parte, en la ciencia lo esencial es el método, que está en constante proceso de transformación. Así, los resultados de la ciencia no son más que un esquema provisional, una verdad relativa.

Método e Ideología:
La ideología juega un papel complementario y no sólo sustitutivo, en el proceso de conocimiento y en la comprensión científica. Por tanto, los medios para llegar al resultado están influidos por la ideología del investigador y de su tiempo y circunstancia.

Etapas del Método Científico:
1) La investigación de la realidad no puede iniciarse sin un acto cognoscitivo pre-analítico. El investigador cuenta con el marco paradigmático en que se mueve y con una influencia ideológica externa. Esta visión antecede a los procesos de observación y análisis. Se proporciona una dimensión temporal, espacial y teórica de la realidad que se pretende estudiar.
2) Sigue una observación de los hechos, la percepción sensible, a la que sigue un proceso teórico de inferencia inductiva o proceso de abstracción. Se describen y planifican los elementos y relaciones de esa realidad para formular una síntesis teórica en forma de hipótesis, provisional.
3) La hipótesis se desarrolla deductivamente, concretizándola mediante un proceso que va de lo real a lo ideal y viceversa, purificándola de los elementos extraños a la realidad estudiada. Esto nos conduce a una síntesis teórica ya formalizada como modelo o teoría. El resultado de la investigación se siempre provisional y es la base para la creación de nuevos problemas.
4) Una síntesis enriquecida así explica la realidad pero tiene que someterse a la contrastación intersubjetiva. Se usará un lenguaje apropiado formalizado, sentando las premisas y conclusiones, como un todo estructurado habrá de presentarse, procediendo de lo general a lo particular.

Método de Investigación y Método de Exposición:
El método de investigación debe distinguirse formalmente del método de exposición. Según Marx, “la investigación ha de tender a asimilarse en detalle la materia investigada, a analizar sus diversas formas de desarrollo y a descubrir sus nexos internos. Sólo después de coronada esta labor, puede el investigador proceder a exponer adecuadamente el movimiento real”. La investigación abarca todo el proceso del conocimiento científico, la exposición sólo es posible cuando culminamos la primera etapa de la investigación.

5. PAUL M. SWEEZY: “TEORÍA DEL DESARROLLO CAPITALISTA”

Introducción:
La sociedad es un número de individuos entre los cuales existen ciertas relaciones precisas y más o menos estables. Por tanto, la forma de la sociedad es determinada por el carácter y la forma de estas relaciones. La economía política es generalmente aceptada como una ciencia social. Pero algunos economistas aportan visiones distintas. Robbins dice que la economía es la ciencia que estudia la conducta humana como una relación entre fines y medios limitados que tienen diversa aplicación. Aunque esto parece la definición de una ciencia de la conducta humana en general. Considera el sistema económico en términos de relaciones entre hombres y cosas. Si bien, sería un error concluir que el economista moderno no tiene ningún interés en las relaciones sociales de producción. Lo que ocurre es que la teoría económica ha vaciado el contenido social, como se ve en los teoremas de la productividad. Por todo ello, se desprende un sentimiento de insatisfacción de los economistas y de sus obras.

I. EL MÉTODO DE MARX

El uso de la abstracción:
Marx era partidario del método abstracto-deductivo (muy acusado en la escuela de Ricardo). Así, aceptaba y practicaba el método de las “aproximaciones sucesivas”, que consiste en avanzar paso a paso de lo más abstracto a lo más concreto, eliminando suposiciones simplificantes en las etapas sucesivas de la investigación, de modo que la teoría pueda tomar en cuenta y explicar una esfera cada vez más hasta los fenómenos reales. Sin embargo, el objetivo de Marx (“poner al desnudo la ley económica del movimiento de la sociedad moderna”) es radicalmente distinto del de las escuelas de pensamiento no marxista. Habría que distinguir qué es esencial y qué no lo es. En la práctica, se precisa formular hipótesis acerca de lo que es esencial, profundizar en estas hipótesis y comprobar las conclusiones con los datos de la experiencia.

Marx profundizó su desarrollo intelectual entre 1830 y 1840 estudiando el socialismo, el comunismo, la historia de Francia y la economía política inglesa. Su principal preocupación era la sociedad en su conjunto, y muy especialmente el proceso de cambio social. No quería reducirlo todo a términos económicos sino estudiar la interrelación entre los factores económicos y no económicos en el conjunto de la existencia social. Una vez alcanzada la conclusión de que la clave del cambio social se encuentra en los movimientos del medio de producción, Marx se dedicó a un estudio completo de la economía política, desde el punto de vista de las leyes que rigen los cambios en el modo de producción. Conservó de Hegel los elementos que hacían énfasis en el proceso y el desarrollo a través del conflicto entre fuerzas opuestas o contradictorias. Y a diferencia de éste, siguió los conflictos históricos decisivos hasta sus raíces en el modo de producción, descubriendo lo que él llamó “conflictos de clase”.

Las relaciones económicas esenciales son las que se expresan en forma de conflictos de clase. Estos son los elementos que deben ser aislados y analizados por el método de abstracción. Igualmente, para él la relación económica principal es la que existe entre capitalistas y obreros. Esta relación debe ser el centro de la investigación, la abstracción se utiliza para aislarla y analizarla, libremente de toda confusión extraña a ella. La relación capital – trabajo es de cambio, se compra fuerza y se recibe dinero. Todo lo que se cambia es una mercancía y hay que analizarlo. Así pues, se trata de analizar todas estas relaciones. De aquí extrae “la ley general absoluta de la acumulación capitalista”, que no ha de interpretarse como una predicción.

El carácter histórico del pensamiento de Marx:
El método de Marx es esencialmente histórico. La realidad social es el proceso de cambio inherente a un juego de relaciones determinado, es un proceso histórico que no tiene finalidad ni paradas. No es mecánico, sino producto de la acción humana, limitada por la clase de sociedad en que tiene sus raíces. Los marxistas interpretan los hechos contemporáneos en un contexto histórico-mundial y la diferencia reside en que esto es una cuestión de método y de criterio. Según Sweezy, el capitalismo puede entender y criticar lo que pasa dentro del sistema, pero no lo de fuera. El marxista puede permanecer fuera del sistema y criticarlo en su conjunto.

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