15 de noviembre de 2007

Cultura

Los acentos, los dialectos y las lenguas de los pueblos y regiones de España son cultura.

El castellano es la segunda lengua materna del mundo, por detrás del mandarín, y la tercera por número de hablantes, tras el anterior y el inglés.

Las variedades del castellano difieren entre sí por multitud de razones. Entre las de tipo fonético destacan la distinción o no de los fonemas correspondientes a las grafías c/z y s (ausencia o presencia de ceceo/seseo) y la distinción o no de los fonemas correspondientes a las grafías ll e y (ausencia o presencia de yeísmo). En aspectos de vocabulario, se dan notables diferencias especialmente en determinados ámbitos semánticos, como la nomenclatura de las frutas y verduras, vestimentas, artículos de uso cotidiano, así como en las expresiones coloquiales o insultantes. En España destacamos los siguientes dialectos, aunque podrían hacerse otras consideraciones:

* dialecto español septentrional
* dialecto andaluz
* dialectos de transición entre andaluz y castellano
* dialecto canario
* dialecto churro
* dialecto murciano
* español ceutí
* español melillense
* dialecto canario

EL DIALECTO MURCIANO EN LA PROVINCIA DE ALICANTE

El dialecto murciano, se habló anteriormente en la Región de Murcia y parte de las provincias de Albacete, Alicante y Almería (zona del Bajo Almanzora).

En el caso de la comarca de la Vega Baja del Segura (Alicante) y los municipios de Aspe y Monforte del Cid, muy próximos a ésta, la lengua comparte semejanzas léxicas con el dialecto murciano, por proximidad geográfica. De hecho, como sucede con dichas comarcas, presenta un amplio vocabulario procedente del catalán y el aragonés, más abundante que en la Región de Murcia, ya que en la zona se habló valenciano desde el siglo XIV hasta finales del XVIII. Esto ha dejado, además del citado léxico, características como el seseo, que se da también en Cartagena.

El castellano en las ciudades, como Alicante, Torrevieja o Benidorm presenta menos características del murciano y mayores semejanzas con el castellano estándar. El sustrato catalán es, paradójicamente menor, debido a las diferencias tanto temporales como causales de la sustitución lingüística del catalán por el castellano. En Orihuela se utilizan palabras como polsaguera o maere mientras que en Alicante se usan los términos "polvareda" o "madre". Es típico de Pilar de la Horadada el uso de términos como "pésoles" (pesols, guisantes), muy vinculados a la agricultura.

No hay que olvidar que el castellano en las ciudades es producto también de la inmigración. En el caso de la capital alicantina se ha sumado al proceso de sustitución lingüística que se inició a mediados del siglo XIX , y ha supuesto la castellanización lingüística de la ciudad. El predominio de la variable murciana con valores más estándar se puede explicar por la procedencia de la población de la ciudad, ya que los hablantes del dialecto murciano son los de mayor peso demográfico. Así, 20.311 alicantinos han nacido en la Vega Baja o Murcia, y a estos habría que añadir los procedentes de los municipios castellano hablantes del Alto y Medio Vinalopó y los descendientes de todos estos nacidos ya en la capital.

En Benidorm la sustitución lingüística se inició más tarde y la castellanización es producto sobre todo del altísimo crecimiento demográfico por el turismo y los servicios. El factor de la inmigración y el crecimiento poblacional es también el causante de la pérdida de características dialectales murcianas y su sustitución por otras del castellano estándar en las ciudades de Elda y Torrevieja. Orihuela y la mayoría de sus pedanías está dentro de la llamada categoría seseante (hablada en la zona sureste murcianohablante).

Estas diferencias han hecho que el castellano de la Vega Baja haya sido considerado popularmente como una variante menos culta del dialecto murciano frente al estándar de las ciudades, algo muy criticable. No olvidemos que la relajación no es sinónimo de incorrección. Además, es necesario destacar que la diversidad es producto de una integración de siglos de convivencia que han hecho de esta zona un ejemplo de gran valor lingüístico y cultural.

2 comentarios:

Beatriz del Hoyo dijo...

La diversidad es sinónimo de riqueza, y es de agradecer que el castellano tenga sus múltiples variantes a lo largo del todo el territorio estatal. Siento personalmente que muchas veces, y entono el mea culpa, tendamos a considerar que hay una forma más correcta que otras de manejar el castellano; lo cual supone, evidentemente, faltar a la verdad. Esta servidora, al menos, nunca ha tenido pretensiones de superioridad; pero, digo, entono un sentido mea culpa.
Y agradezco el artículo, pues me enseña muchas cosas que no sabía.
Un abrazo cariñoso. Bea

Alejandra. dijo...

Bueno, aquí llego mi momento, mi actuación estelar! Madrileña de nacimiento y murciana de adopción , de padre extremeño y madre jerezana, mi crisol de acentos no tiene comparación con ningún..otro y darlings , si si darlings me dirijo a todos aquellos castellanos que se creen capaces de reirse de los acentos del resto de este, nuestro país...
Acaso os dedicaís a criticar el acentro gringo( americano) frente al correcto british...
venga pequeños a ser más humildes y reconocer que España, ya no esta sometida a los feudos del medievo.
Un besito Clau.
Te quiero mil!.